En Google Ads casi nunca se pierde dinero por una gran decisión equivocada. Se pierde a chorro fino: un ajuste que nadie revisó, una exclusión que falta, una conversión mal contada. Al final del trimestre, la diferencia es de miles de euros.
Estos son los fallos que más veces nos encontramos al auditar cuentas, ordenados por lo que suelen costar.
1 · Medir mal, que es como no medir
Es el error madre. Si las conversiones están mal configuradas —o si cuenta como conversión cualquier clic en el teléfono, cada visita a la página de contacto y cada formulario de trabajo—, el algoritmo optimiza hacia ruido. Y lo hace muy eficazmente: te traerá mucho de lo que no quieres.
- Define qué es una conversión de negocio y qué es una micro-conversión, y deja solo las primeras como objetivo.
- Mide las llamadas, no solo los formularios. En servicios locales, la mayoría de contactos son llamadas.
- Comprueba que no se cuentan dos veces el mismo contacto desde herramientas distintas.
Antes de tocar pujas, presupuestos o creatividades: arregla la medición. Todo lo demás se construye encima de ese dato.
2 · No mirar por qué búsquedas te están saliendo
El informe de términos de búsqueda es el sitio donde se ve la verdad: qué escribió la gente que hizo clic. En cuentas sin mantenimiento aparecen búsquedas de curiosos, de gente buscando trabajo, de estudiantes o de otra ciudad completamente distinta.
Esas visitas se pagan igual. Revisarlo cada pocas semanas y construir la lista de negativas es el trabajo más rentable y más aburrido de esta plataforma.
3 · Concordancia amplia sin red de seguridad
La concordancia amplia funciona cuando hay datos de conversión suficientes y una estrategia de puja automática que sepa a qué apuntar. En una cuenta nueva, sin conversiones fiables y con puja manual, es una forma rápida de repartir tu presupuesto entre búsquedas que no te interesan.
Cómo se quema
- ✕ Amplia desde el primer día, sin histórico
- ✕ Sin negativas y sin revisar términos
- ✕ Con conversiones mal definidas
- ✕ Presupuesto pequeño repartido en muchas campañas
Cómo se controla
- ✓ Empezar acotado y abrir cuando hay datos
- ✓ Negativas revisadas cada dos semanas
- ✓ Un objetivo de conversión claro por campaña
- ✓ Concentrar presupuesto donde ya hay retorno
4 · Performance Max como caja negra
Performance Max puede rendir muy bien, pero se le dan mal los encargos vagos. Los problemas habituales: se lanza sin exclusiones, se come las búsquedas de tu propia marca —que ya tenías gratis— y se lleva el mérito de conversiones que habrían entrado igual.
- Excluye tu marca si ya la tienes cubierta, y mide aparte.
- Revisa la información de ubicaciones y de públicos: a veces se está llevando presupuesto a mercados donde no vendes.
- En cuentas pequeñas, una campaña de búsqueda bien montada suele rendir más que dejar todo el presupuesto en aprendizaje.
5 · Mandar todo el tráfico a la portada
Pagas por una búsqueda concreta y sueltas al usuario en una página que habla de todo. La conversión se desploma, el coste por cliente sube y la culpa se le echa a la plataforma.
Cada grupo de anuncios debería llevar a una página que hable exactamente de eso, con la acción clara y el teléfono visible. Subir un punto la conversión de la página abarata toda la cuenta sin tocar una sola puja.
6 · Dejar la red de display encendida sin querer
Al crear una campaña de búsqueda, Google ofrece extender el alcance a su red de socios y a display. Se acepta sin pensar y empiezan a entrar clics baratísimos y malísimos que maquillan el CTR y se comen el presupuesto. Búsqueda y display son campañas distintas, con objetivos distintos y presupuestos distintos.
7 · Tocar la cuenta todos los días
Cambiar pujas, pausar anuncios y reescribir textos cada mañana impide que ninguna decisión acumule datos suficientes para saber si funcionaba. Las campañas automatizadas necesitan estabilidad; los cambios se hacen por tandas y se juzgan con ventanas de dos o tres semanas.
8 · No saber cuánto puedes pagar por un cliente
Sin esa cifra, cualquier conversación sobre si el coste por clic es caro o barato es una opinión. Con ella, la gestión se vuelve simple: se escala lo que entra por debajo de tu techo y se corta lo que lo supera.
La pregunta que ordena toda la cuenta
¿Cuánto vale un cliente nuevo y qué parte de ese valor estás dispuesto a invertir en conseguirlo? Todo lo demás se deduce de ahí.
9 · Competir por precio en un anuncio que no diferencia
Cuando los cuatro anuncios de arriba dicen lo mismo, el usuario elige por precio o por azar. El anuncio es el primer filtro: si dices a quién te diriges, qué incluye y qué no, pierdes clics —que es bueno— y ganas contactos útiles.
Qué hacer esta semana
- Comprueba qué está contando como conversión y quédate solo con lo que es negocio.
- Descarga el informe de términos de búsqueda del último mes y saca la lista de negativas.
- Revisa si hay display o socios activados en campañas de búsqueda.
- Mira a qué página llega cada grupo de anuncios.
- Calcula tu coste máximo por cliente y compáralo con lo que pagas hoy.
Con esas cinco cosas se recupera, en la mayoría de cuentas que auditamos, una parte notable del presupuesto sin invertir un euro más.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto presupuesto mínimo hace falta para Google Ads?
Depende del coste por clic de tu sector y de tu tasa de cierre. La pregunta útil no es el mínimo, sino cuántos clics necesitas para conseguir un cliente y si ese coste cabe en tu margen. Si no cabe, el canal no es tu palanca, y es mejor saberlo antes.
¿Mejor campañas automáticas o manuales?
Las automáticas rinden bien cuando tienen datos de conversión fiables y suficientes. Sin eso, automatizar es delegar en un sistema que no sabe qué buscas. Primero medición, luego automatización.
¿Debo pujar por mi propia marca?
Depende de si alguien más lo está haciendo y de lo que te cuesta. Si un competidor puja por tu nombre, defenderla suele salir barato. Si nadie lo hace y ya sales el primero en orgánico, a menudo es gasto evitable.
¿Cada cuánto hay que revisar una cuenta?
Una revisión semanal ligera —términos de búsqueda, presupuesto, alertas— y una mensual a fondo. Lo que no funciona es ni tocarla en tres meses ni cambiarla cada mañana.
¿Revisamos tu cuenta antes de que se vaya otro mes?
Miramos dónde se está yendo el presupuesto y qué se puede recuperar. Si tu cuenta está bien llevada, también te lo decimos.